Enrique Ortiz de Landázuri Izarduy, conocido como Enrique Bunbury, es un músico español, nacido el 11 de agosto de 1967 en Zaragoza Aragón, fue vocalista de la legendaria banda Héroes del Silencio y actualmente en su carrera como solista una figura internacional en el ámbito musical latinoamericano.

Enrique Bunbury, en contra del viento En un mundo en el que el riesgo se penaliza de muerte, que alguien como Enrique Bunbury haya alcanzado un éxito masivo resulta casi milagroso. A lo largo de una carrera que comenzó en 1979, cuando se compró su primera guitarra eléctrica para tocar en un grupo de su colegio llamado Apocalipsis, Enrique Bunbury ha ido dando pasos que alguien que no hable el lenguaje del arte jamás podría entender. La frase que probablemente este aragonés del 67 ha oído más veces ha sido: ¿y qué necesidad tienes? Pero eso es como si alguien le preguntara a Admunsen, cuando salía hacia el Polo Sur, si realmente era necesario pasar ese frío, con lo bien que se está en casa. Necesidad. Esa es posiblemente la clave. La disolución de Héroes del Silencio, ese grupo que surgió en 1984, después de que Enrique hubiera militado en otras bandas de iniciación como Zumo de Vidrio o Proceso Entrópico, sucedió en el momento de mayor éxito de la banda. Era 1996 y habían alcanzado metas que ningún grupo de rock español había logrado anteriormente (y, hasta el momento, nadie ha vuelto a conseguir). Además del triunfo incondicional en España, un éxito internacional auténtico (con fans esperando en la puerta del hotel y portadas de periódicos) en países como Italia y Alemania, además de toda Latinoamérica y el ámbito latino de Estados Unidos. Pero Bunbury necesitaba cambiar, explorar territorios musicales que con el peso de Héroes no podía escalar. El primer salto mortal llegó en 1997 con “Radical Sonora”, su álbum de debut en solitario, en el que la mano de Phil Manzanera le ayudó a sobrellevar el vértigo. Una exploración por la música electrónica, por la psicodelia más ácida y sonidos orientales que, desde luego, era un cambio radical, incomprendido por algunos que, con el tiempo, acabarían por darle la razón. Con este disco y su gira posterior, Bunbury desveló algunos de esos gustos que llevaban tiempo agazapados, escondidos por la gran maquinaria de Héroes del Silencio y que devendrían en sus discos posteriores. En esa gira, por una parte, ya dio señas de su pasión por la vida del nómada y por rodearse de algunas de las ‘rara avis’ de la música su país, artistas minoritarios a los que daba la oportunidad de acercarse a un gran público y, por otra parte, en el caso de Radical Tour (después pasaría con Freak Show), definían las coordenadas de un mapa en el que después Bunbury se adentraría de lleno. La electrónica de Big Toxic, el post-rock/krautrock indie de Manta Ray, la psicodelia de IPD, el pop lounge y latino de Esterocéano… El siguiente paso, no menos arriesgado, fue “Pequeño”. Muchos pensaron que “Radical Sonora” había sido una cana al aire, un desahogo, pero que, después, una vez desfogado, volvería a hacer lo que el público de Héroes (y la industria discográfica) esperaban. Pero no, los criterios artísticos, la Necesidad, se impusieron. Y salió “Pequeño”, en 1999, un disco en el que se empezaba a intuir ese aire de cabaret que este showman por excelencia siempre llevó dentro y un sonido más cálido, más mediterráneo, sin dejar a un lado el Pacífico. Con este trabajo consiguió reconciliarse con parte de su público, que empezaba a entender que Héroes eran el pasado y que tenían que aprender a querer a Bunbury tal y como era. Pero además, consiguió que una audiencia que no compartía los postulados de su grupo anterior empezara a fijarse en un artista renovado, con una capacidad innata para crear himnos, como “Viento a Favor”. El cambio no era sólo musical. Las letras, que siempre habían sido una parte esencial en la creación de Bunbury, se iban transformando. Las referencias digamos más iniciáticas, más oscuras, a Blake o a los simbolistas, que estaban presentes en su etapa anterior, aquí se volvían más claras, más maduras. Pasaba de la escritura críptica, de libre interpretación, a la sencillez, la narración. Algo que se haría especialmente patente en su siguiente cd, “Flamingos” (2002), al que llegó después de publicar un álbum en directo de su gira, “Pequeño Cabaret Ambulante”, y con una nominación a los Grammys latinos por “El extranjero”, como “mejor interpretación pop masculina”. La nitidez en las letras, la introspección definitiva, el striptease lírico llegó con “Flamingos”. La historia del desengaño (no sólo amoroso) y de la resurrección. Un disco en el que se rodeó de algunos de sus amigos, como Jaime Urrutia, Quimi Portet, Shuarma (Elefantes), Carlos Ann, Kepa Junkera o Adrià Puntí y en el que experimentó musicalmente hasta el infinito. De la sencillez de “Pequeño”, a la complejidad de cientos de pistas para crear canciones como “Contar conmigo”. 300.000 discos vendidos en España y América, una gira interminable, actuaciones en el Central Park de Nueva York… Bunbury es ya, definitivamente, sin ningún género de dudas, una estrella internacional y eso se nota en su siguiente entrega: “El Viaje a Ninguna parte” (2004). El espíritu del titiritero, del Músico de la Legua está presente en este trabajo, que toma su título de la película en la que Fernando Fernán Gómez refleja la vida de un grupo de comediantes, de pensión en pensión. Aquí, Latinoamérica, un territorio por el que Bunbury había transitado (por trabajo y por placer) durante los últimos años, estaba especialmente presente. En la música, en la temática de las canciones y en las letras. Ese empeño por crear una identidad propia, de un rock en español, estaba presente más que nunca en ese disco. Nicaragua es quizá la fuente de inspiración más evidente, pero ahí están México, Guatemala y, por supuesto, España, aunque sea con referencias no tan obvias. Ese álbum era una especie de preludio de lo que iba a venir después. Lo siguiente fue “Freak Show” (2004). La serie B, el circo añejo, la estética del nómada. El cd y dvd (realizado por José Girl y Javier Alvero y que definiría la estética de Bunbury durante algunos años) es una muestra nítida del sentido del espectáculo de un artista que sabe que el rock and roll es algo más que música. Pero donde de verdad se ven las intenciones de Bunbury es en la gira posterior, donde se rodea, de nuevo, de artistas de culto, como Mercedes Ferrer, Carlos Ann, Nacho Vegas o Adriá Puntí, para recorrer con su carpa toda España y, según sus propias palabras, “recuperar la cercanía con el público, esas sensación de convencer uno a uno”. Su “Rolling Thunder” particular. Ese sería también el año de Bushido, un proyecto junto a Shuarma, Morti y Carlos Ann y el del comienzo de Los Chulis, una banda casi secreta, de amigos, en la que Bunbury saca a la luz su lado más lúdico. El 2005 fue el año, de nuevo, del cambio. Disolución de El Huracán Ambulante (la banda que le había acompañando desde el 97) y cambio de empresa de managament. Bunbury está agotado, en el sentido literal del término, y no está seguro de si volverá a subirse a un escenario. Comienza una etapa de reflexión, colabora con algunos compañeros como Jaime Urrutia o Quique González. With a little help of his friendo, y, después de una temporada de descanso, va retomando el contacto con la música. En esa época, también se publica el libro/disco de Homenaje a Panero donde él, Carlos Ann, Bruno Galindo y José María Ponce recitan y musican la obra del poeta. Y esa afición a la literatura, evidente si atendemos a las letras de Bunbury, también se materializa en “Chorrito de Plata”, la editorial de poesía que funda junto a Antonio Estación, donde publican a autores noveles y a algunos músicos que vuelcan en ella su faceta literaria. Pero la colaboración definitiva llega con Nacho Vegas, con el que graba un disco “El Tiempo de las Cerezas” (2006). Ese es el comienzo del regreso, de volver al escenario (entre otros, el Liceo de Barcelona). En medio, la reunión de Héroes del Silencio. Diez conciertos que sirven para cerrar definitivamente ese capítulo. Y un año después, “Hellville de Luxe” (2008). Un disco de rock en el sentido más clásico del término, donde las guitarras adquieren un protagonismo muy especial y en el que los estilos se entrecruzan, pero siempre mirando a las raíces de rock. Una nueva etapa, en la que le acompaña, por supuesto, Phil Manzanera, y que comienza con una frase que resume mucho más que el estado de ánimo o la situación vital del artista: “Al final, para un hombre de mundo, es muy exótico volver a casa”.

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miércoles, 28 de octubre de 2009

Bunbury se reencontró con su público chileno

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Antes de salir del teatro, algunos se apresuraron en decir que Enrique Bunbury había saldado “la deuda que tenía con Chile”. Pero sucedió todo lo contrario: fue el público nacional el que se reivindicó y mostró total admiración al cantante aragonés, que en otras épocas vivió momentos amargos en este país.

Hacía 13 años que Bunbury no pisaba un escenario chileno y nunca lo había hecho como solista. Se creía entonces (y se sigue creyendo ahora) que el público nacional no lo quiere o entiende. Y aunque sí es cierto que él no cuenta aquí con una audiencia multitudinaria, este lunes demostró con un concierto inolvidable, que incluso en esta parte del mundo cuenta con centenares de seguidores que le conocen y respetan.

“Bunbury, Chile siempre te quiso”, aseguraba un lienzo de varios metros de longitud que colgaba de la platea. Pero los gritos, la euforia y las muestras de cariño tuvieron más fuerza que la palabra escrita.

Aunque el Teatro Caupolicán no se llenó, el público que asistió se hizo sentir de principio a fin, aunque fuera lunes.

Poco después de las 21.00 horas, Bunbury y su banda de lujo salieron a escena y arrancaron con “El Anzuelo”, que se dejó seguir de inmediato por “La señorita hermafrodita”.

Las uñas pintadas de negro, el traje de terciopelo, las botas rojas, los anteojos oscuros y los lentes de rigor, el otrora héroe estaba en pleno, derrochando histrionismo y carisma. No faltaron las frases cliché como “tenía tantas ganas de volver” y la promesa de una noche irrepetible; pero lo cierto es que el show, aunque generoso, conservó la misma estructura que en el resto del tour por Latinoamérica, con 25 temas y 3 falsas despedidas.

Dos horas y media de concierto fueron suficientes para recorrer distintas etapas de su carrera, que ha sido variopinta como pocas. Desde el tema “Alicia (expulsada al País de Las Maravillas)” del 97, hasta algunos de su reciente Hellville de Luxe, pasando por El tiempo de las cerezas que grabó junto a Nacho Vegas. El viaje fue intenso y memorable.

Bunbury le habló en repetidas ocasiones a su público, presentando algunas de sus canciones y confesando que “Doscientos huesos y un collar de calaveras” es, entre las de su último álbum, su favorita. No faltó el mordisco a la prensa, con la que siempre ha tenido diferencias. Al volver para el primer encore, el cantante advirtió que aún quedaba mucho por venir y que los periodistas podían irse a sus redacciones. “El concierto termino aquí, se pueden ir yendo. Nosotros nos quedamos”, dijo para la euforia de sus seguidores.

La banda, integrada por Jordi Mena (guitarras, banjo), Jorge Rebenaque (teclados, acordeón), Álvaro Suite (guitarra), Robert Castellanos (bajo) y Ramón Gacías (batería) le siguió el paso a su frontman y sonó impecable.

Antes de despedirse, recordando “La chispa adecuada” de Héroes del Silencio, Bunbury dijo: “chilenos y chilenas me han hecho muy feliz, de verdad”. En eso, no duden que fue completamente sincero.

Visitante y residente


En la víspera de una nueva visita, el ex Héroes del Silencio adelanta lo que vendrá y cuenta lo que fue.

Se viene el Torero de Zaragoza. El 31 de octubre estará en el Luna Park, luego de dos años de ausencia.

De hecho, su última visita fue al frente de los reformados Héroes del Silencio. Vía

e-mail, ese formato que ha adoptado para contestar entrevistas a la usanza de su amigo Andrés Calamaro, primero tira flores a la tribuna: "Siempre me sentí muy bien tratado y la noche me cobijó y disfruté de todos los placeres que me ofrecieron y pude tomar. Volver es un inmenso placer que agradezco enormemente y, mientras ustedes me lo permitan, cantaré en su tierra, que siento como mía". Luego se refiere al encuentro de su vieja banda, ya enterrada... ¿para siempre? "De alguna manera, fue necesario cerrar definitivamente el capítulo de Héroes del Silencio, para curar heridas que todavía permanecían abiertas y, a esa parte importante de nuestras vidas, resolverla de la mejor forma posible. Dejar un sabor agradable en nuestras bocas, después de haber precipitado nuestra relación personal y musical en el, posiblemente, mejor momento, lo sentimos como una obligación. Después del Tour 2007, cada uno ha seguido con su vida".



-¿Será una despedida del disco "Hellville de Luxe" o vas a adelantar nuevos temas?
-Básicamente serán conciertos de presentación del disco. Para el nuevo, que se llamará Las consecuencias, haremos su correspondiente tour en 2010.

-Para este mes está anunciado el lanzamiento. ¿Qué nos podés adelantar de su contenido?


-Creo que es un disco opuesto al sentimiento Hellville de Luxe. Es una colección de canciones de tiempo lento, en voz baja, íntimo y profundo. Poético y nocturno. Espero que no defraude ya que, para mí, es un disco fundamental en mi carrera. Uno de los más queridos, sin duda.



-En 2005 te dedicaste a descansar porque decías que estabas agotado. ¿Ese parate se transformó en material nuevo o simplemente fue recargar las pilas? 


-Visto con cierta perspectiva, ese parón fue absolutamente necesario, sobre todo a nivel personal. Hasta entonces no había dedicado tiempo a mi vida privada, a ordenar ciertos aspectos que había relegado a segundo plano. Aparte, tenía que reorganizar mi relación con mi management, mi disquera, mi banda... Ahora, siento que todo tiene un poco más de orden en este caos que es el mundo de la música. De todas formas, musicalmente, desde entonces, hice El tiempo de las cerezas y el DVD Liceu BCN 30-11-06 con Nacho Vegas, la gira y el CD/DVD Tour 2007 con Héroes del Silencio y Hellville de Luxe en solitario. Tampoco he estado tan alejado de la música...

-Junto con Antonio Estación tenés la editorial Chorrito de Plata. Pero hasta ahora no publicaste ningún libro de tu autoría. ¿Es una idea a futuro?
-Sí, por supuesto. Espero a tener un tiempito tranquilo para enfocarlo y poder presentarlo con dignidad y belleza.

-Llevás once años como solista, ¿en algún momento pensaste que no ibas a poder superar el reconocimiento de Héroes?
-No puedo opinar en esos términos. Al final, esa decisión no está en mis manos. Yo trabajo duro, pero el reconocimiento es ajeno e independiente de la cantidad o calidad de mi trabajo.

-¿Qué le genera a un músico las bandas tributo? Acá en la Argentina hay varias que homenajean a Héroes del Silencio. ¿Halago u oportunismo?
-Me dijeron que, de hecho, algunas son realmente buenas. No veo más que una forma de verlo: como un halago. Estoy muy agradecido a su dedicación y esfuerzo por perpetuar nuestro legado.

Por: Nicolás Melandri

Enrique Bunbury hizo delirar a limeños con su intenso rock


El rockero español ofreció un show que dejó complacidos a los cientos de limeños con quienes repasó su historia musical tras quince años de ausencia.

Un reencuentro apasionado es lo que prometió el cantante español Enrique Bunbury antes de pisar suelo peruano y cumplió su palabra la noche del jueves al regalar a cientos de fans un inolvidable concierto tras casi quince años de ausencia en Lima.

El ex líder de la legendaria banda española Héroes del Silencio hizo su aparición en el escenario de la Explanada del Estadio Monumental a las 9:10 p.m., despertando la emoción y gritos de los fanáticos que desde temprano lo habían esperado con pancartas, vistiendo polos con su rostro impreso e incluso con una bandera peruana, siempre acompañados de las cervezas de rigor.

Dos pantallas de video al fondo del escenario con una vistosa producción audiovisual confirmaron al público el inicio del show. Poco después la banda del español se posicionó del lugar y tras una breve introducción musical, Bunbury, vestido completamente de negro, sombrero negro de vaquero, zapatos rojos brillantes y lentes oscuros fue recibido con una ovación total.

"El club de los imposibles" y "La señorita hermafrodita" fueron los temas con los que el cantante, un confeso enamorado del Perú que recorrió hace unos años, inició el repertorio. "¡Hola Cabrones!", fue el grito con el que cantautor saludó al público limeño. A continuación sonaron "Hay muy poca gente" y "Bujías para el dolor", dos canciones de su último disco "Hellville de Luxe".

El rockero español mostró en todo momento su dominio del escenario con una performance vocal y corporal que encendió a los espectadores, con quienes siempre mantenía la interacción.

Tras cantar éxitos como "Sácame de Aquí", Bunbury invitó al peruano Jorge Revert, al que describió como "maestro del acordeón trujillano", con quien entonó el tema "El Extranjero".

Con una gran puesta en escena y calidad vocal, el rockero español se metió al público peruano al bolsillo, del cual se despidió, mientras coreaban su nombre, prometiendo un próximo e igual de apasionado reencuentro.

lunes, 19 de octubre de 2009

Bunbury en el nº13 de la revista "El Circo del Rock"



Ya está disponible el nuevo número (13) de la revista digital y gratuita “El Circo del Rock” confeccionada en Guatemala con portada dedicada a Bunbury y un extenso artículo con fotos del paso del “Hellville de Tour” por la capital del país. Si quieres verla y descargarla, entra AQUÍ.

Además de la revista mensual, El Circo del Rock es una plataforma de difusión musical que incluye también web actualizada diariamente con foro incluido y una radio con emisión 24 horas para estar al corriente de todas las novedades en el mundo del rock.

Más info: www.elcircodelrock.com

domingo, 18 de octubre de 2009

UNBURY NOMINADO A LOS PREMIOS TELEHIT 2009



Para votar: Premios Telehit

Bogotá 15.10.09: “¡¡¡Por ustedes!!!”



Cinco largos años han pasado desde que Enrique Bunbury visitara por última vez los escenarios colombianos para presentar su anterior apuesta musical, por aquel entonces embarcado en la gira presentación de “El viaje a ninguna parte”. Con nueva banda y nuevo concepto bajo el disco "Hellville de Luxe", el artista reaparecía en la ciudad de Bogotá, concretamente en el Teatro Downtown Majestic de la capital ante un público dispuesto a disfrutar de una auténtica velada de rock ‘n’ roll y pasión. Sería la primera de dos noches con un ambiente espectacular, digno de un músico querido y celebrado en el país. La prueba se encontraba en una multitud de seguidores eufóricos que desde tempranas horas ya ansiaban por entrar y disfrutar del espectáculo.

De forma puntual, el show comenzaba a las 22 horas abriéndolo “El club de los imposibles” seguida de los temas que conformaron la primera parte del concierto: “La señorita hermafrodita”, “Hay muy poca gente”, “Bujías para el dolor” (Bunbury se quitaba el sombrero para dar la bienvenida y agradecer a todo el respetable su asistencia), “Sólo si me perdonas”, “No fue bueno pero fue lo mejor” (de su espléndido disco “El tiempo de las cerezas” conjunto con Nacho Vegas).

Tras una pequeña pausa, donde el protagonismo recayó sobre el guitarrista Jordi Mena para ofrecer una introducción a la guitarra, la banda reaparecía sobre el centro del escenario para interpretar, en un formato más íntimo los clásicos: “Sácame de aquí”, El extranjero”, “Irremediablemente cotidiano”, “La herida” (gran clásico de su etapa con Héroes del silencio y que antes de tocarla Bunbury aprovechó para tomar una copa y brindar por el público al grito de: “Por ustedes!!!”, “Alicia (expulsada al país de la maravillas”, e “Infinito” con los dos guitarras y el bajista ante la primera línea del escenario.

Hasta aquí llegaba la primera hora del concierto que continuó con una pequeña proyección de imágenes y diálogos de películas de terror en las dos pantallas situadas al fondo del escenario a modo de introducción para “El hombre delgado que no flaqueará jamás” seguida de “Sí” (con una preciosa introducción al piano de Jorge Rebenaque), “El rescate”, “Apuesta por el r’n’r”, y “Lady Blue” ante un público totalmente entregado que no paraba de cantar o incluso aprovechaban para sacar sus cámaras de fotos para conseguir un recuerdo del concierto.

Pasadas las 23:35 llegaba otro set configurado por los temas “De mayor”, “Porque las cosas cambian”, “Y al final” con la que hizo el amago de despedirse, cosa que afortunadamente no sería así ya que aún habría tiempo para más.

Después de un pequeño descanso, reaparecerían para interpretar los dos últimos bises “No me llames cariño” y “Canto (el mismo dolor)” a la que siguió una nueva pausa para retomar, pidiendo antes permiso, con los últimos temas de la noche: “El viento a favor” y “La chispa adecuada” con la que pusieron punto y final a una actuación memorable de casi 2 horas y 20 minutos de duración.

Bunbury ofreció en Bogotá una verdadera "fiesta de rock n roll"



El español dejó completamente satisfechos a sus fans durante la presentación que ofreció el pasado jueves.

El 15 de octubre presentó en el Downtown Majestic de Bogotá Hellville de Luxe, su más reciente disco.
Los asistentes al concierto de Enrique Bunbury el pasado jueves 16 de octubre pudieron disfrutar de una mezcla perfecta entre las nuevas canciones de este artista y los éxitos ya conocidos del mismo.


A las 10:00 pm abrió el concierto con ‘El club de los imposibles' y de ahí en adelante la relación con sus fans fue la mejor, no paró de hablar con ellos en todo el concierto, empezando con una frase como "El que se haya equivocado de concierto y no le guste el rock n roll, prepárese porque las siguientes dos horas van a doler", y no decepcionó ya que de acuerdo a presentaciones anteriores el concierto fue mucho más "rockero".

Al cabo de esto, el concierto transcurrió lleno de energía y con un Bunbury que parecía no cansarse de cantar, seguro porque el público respondía con igual o más energía que la que él trasmitía.

Si bien la gira es para dar a conocer su nuevo álbum Hellville de Luxe las canciones que siguieron fueron clásicos como ‘Alicia', ‘Sólo si me perdonas', ‘Apuesta por el rock n' roll' entre otros.

Uno de los momentos más emocionantes de la noche fue cuando que interpretó ‘Si', canción que puso a saltar al auditorio y que, a su vez, subió el ánimo de los asistentes a uno de los más altos niveles comparándose con el momento en que cantó ‘Lady Blue' o ‘La Herida'.

Por último, presentó a su banda y se despidió dejando el siempre recordado "que les vaya bien, pero bien bonito" y con la seguridad que habrá Enrique Bunbury para rato.

viernes, 16 de octubre de 2009

BUNBURY EN ESTADIO AZTECA



Enrique Bunbury se complace en anunciar que el concierto que el pasado 26 de septiembre iba a celebrarse en el ZÓCALO CAPITALINO y que por causas ajenas a su voluntad tuvo que cancelarse, se realizará el 11 de noviembre en el ESTADIO AZTECA.

El concierto, con el que el artista pretende celebrar su fin de gira HELLVILLE DE TOUR 2008-2009, será un regalo de agradecimiento a todos los mexicanos, que podrán asistir totalmente GRATIS a este evento.

Están todos invitados!!!

Para conseguir tu invitación visita a partir del martes 20 de octubre:
- www.vivelatino.com.mx (zona platino)
- www.los40.com.mx (101.7 FM)

jueves, 15 de octubre de 2009

El día H: Fiesta homenaje al grupo Héroes del Silencio en toda España: 17.10.09





El próximo sábado, 17 de octubre de 2009, se celebra la segunda edición de “El día H”. Lo que inicialmente fue una fiesta homenaje al grupo Héroes del Silencio que un grupo de amigos organizó en Aspe (Alicante), con motivo del primer aniversario del World Tour 2007, en esta ocasión ha traspasado el ámbito de lo local y va a realizarse en cinco ciudades españolas: Córdoba, La Laguna (Tenerife), Sax (Alicante), Granollers (Barcelona) y Aspe (Alicante). En todas ellas van a realizar diferentes fiestas homenaje, el mismo día.

Y es que hace casi dos años, disfrutábamos la dulce resaca de los Conciertos del “World Tour 2007”, “la gira del milenio” que reunió a Héroes del Silencio y que nos hizo recorrer media España. Algunos incluso habían cruzado el charco unas semanas antes, para verlos en Guatemala, Buenos Aires, Monterrey, Los Ángeles, México... Miles de kilómetros, sueños, recuerdos y sentimientos que el año pasado quisimos compartir, como mejor sabemos hacer las cosas en el sur: con una fiesta.

Esta segunda edición de "El día H" se realiza con la intención de seguir compartiendo imágenes, proyecciones, música, recuerdos, momentos... Pero esta vez hemos tratado de darle un sentido de ubicuidad (la facultad de estar al mismo tiempo en diversas partes). De manera que, con los contactos iniciados desde la primera edición, hemos ido consolidando una serie de fiestas tributo repartidas por todo el país.

Ciudades y programa de actividades de “El día H”:

CÓRDOBA. Humberto's Copas (zona Ciudad Jardín), a partir de las 23 h.
Concierto tributo a cargo del grupo THE VERES (www.myspace.com/theveresrock).

LA LAGUNA (TENERIFE). Parque Las Torres de Taco, a partir de las 23 h.
Concierto tributo a cargo del grupo LA ALACENA (www.la-alacena.com).

SAX (ALICANTE). Pub Sunami, a partir de las 22 h.
Proyección de conciertos, música, sorteo de regalos.

GRANOLLERS (BARCELONA). Sala BUKS, a partir de las 23:55 h.
Concierto tributo a cargo del grupo DERIVAS (www.myspace.com/derivas1).

ASPE (ALICANTE). Pup Chamán. Programa: 20h. Tertulia y firma de libros con Pep Blay, autor de la biografía “Bunbury, lo demás es silencio”. 22:30h. Proyección de conciertos, imágenes, música, material relacionado con el grupo...

Se trata de una iniciativa sin ningún ánimo de lucro, motivada por la simple afición al que sus seguidores consideramos el mejor grupo de rock español de toda la historia. Los organizadores de “El día H” pretenden seguir haciendo historia con este evento, ya que nunca antes en España se ha realizado un evento similar dedicado a un grupo o artista.

Gracias a Internet ha sido posible hilvanar este programa de actividades con ámbito nacional, y a través del mismo medio ya están hechos los contactos para que la próxima edición pueda realizarse al otro lado del atlántico (México, Argentina, Guatemala, Chile...). En este sentido la organización agradece la inestimable colaboración de los clubs de fans Bunburyclub www.bunburyclub.com y “Las líneas del kaos” www.laslineasdelkaos.com

El día H se celebra el 17 de octubre de 2009.

Más información:

Email: eldiah@hotmail.com

Web: http://eldiah.spaces.live.com - www.myspace.com/eldia_h

Facebook: EldiaH

miércoles, 14 de octubre de 2009

Bunbury hizo vibrar al Sígsig



Pasos presurosos y voces diciendo que no importaba la lluvia, pues “hay que escucharle al maestro”, se oía decir a los asistentes, previo al concierto del artista español Enrique Bunbury, al asegurar que la lluvia era un presagio de que algo bueno estaba por venir.

Con su atuendo característico, vestido de negro, con un sombrero en el que llevaba una calavera y zapatos rojos, el cantante de 42 años apareció en el escenario del Estadio Municipal del Sígsig ante más de ocho mil personas, la noche del domingo, a las 21:15, abrió su espectáculo con la canción El club de los imposibles.

Sus ojos celestes que reflejaban una miranda profunda observaron fijamente al público, saludando con la expresión: “buenas noches cabrones”, inmediatamente el público respondió Enrique, Enrique, Enrique y aplaudió, fue el preludio para que se colocara una guitarra, de las siete, que tenía el intérprete de Hemafrodita.

“Hermanos sigseños es un verdadero placer estar esta noche con ustedes. Sabemos todo lo que tuvieron que pasar y esperar dos días”, dijo el cantautor, mientras cogía el pedestal del micrófono que tenía más de una decena de calaveras, en referencia a la suspensión del show previsto para la noche del sábado, el cual no se realizó por motivos de seguridad.


Como si entonara el piano, Bunbury movió sus manos al compás de la canción Mojidos para el dolor, esto hizo que el público aplauda, empiece a gritar y le haga el coro de la melodía.

Bunbury se llevó la mano al corazón, en señal de que le latía y dijo “esta canción es Puta desagradecida y va para aquellas que nos han tratado mal”. Fue el momento en que sus seguidores alumbraron con la luz de los celulares y aprovecharon para tomarle fotos.


La magia del sonido del acordeón retumbó en el estadio en el instante que Bunbury cantó el tema El extranjero, lo que hizo que las seguidoras del cantante lloren, como el caso de Viviana Pacheco, quien dijo “es un filósofo, hace que el corazón se te haga chiquitito”.

El público no paraba de gritar Enrique, Enrique, minutos en el que el artista dijo “voy a cantar un tema preferido de mi último material Hellville, 200 huesos y collar de calaveras”.


Las luces, el humo y la magia de la voz de Bunbury hacían que el ambiente sea una verdadera fiesta de rock, folk, tango, country, entre otros géneros.


Mucha emoción reflejaba Bunbury al enviar besos volados y decir “hermanos ecuatorianos, pueblo del Sígsig estoy disfrutando de estar con ustedes, pero casi no les veo, les invito a bajar de los graderíos y acercarse”.


La temperatura subió cuando interpretó sus temas Alicia e Infinito, ofreciendo un espectáculo perfecto con sus músicos, al hacer un eco de los sonidos del bajo, guitarra, batería, acordeón, mandolina.


Con sus manos en la cintura, imponente, Bunbury entonó su canción El hombre delgado que jamás flaqueará, y en ese momento, el fanático Daniel Noguera dijo “esta es mi canción, mi tema preferido” y la tarareó con toda su fuerza. (MLB)

lunes, 12 de octubre de 2009

Sígsig vibró con Bunbury



Vestido de negro, con un sombrero en el que llevaba una calavera y zapatos rojos, el cantante de 42 años apareció en el escenario del Estadio Municipal del Sígsig ante ocho mil personas anoche.

“Hermanos sigseños es un verdadero placer estar esta noche con ustedes. Sabemos todo lo que tuvieron que pasar y esperar dos días”, dijo el cantautor, en referencia a la suspensión del show previsto para la noche del sábado, el cual no se realizó por motivos de seguridad.

El público no paraba de gritar Enrique, Enrique, minutos en el que el artista dijo “voy a cantar un tema preferido de mi último material Hellville, 200 huesos y collar de calaveras”.

Emoción reflejaba Bunbury al enviar besos volados y decir “hermanos ecuatorianos, pueblo del Sígsig estoy disfrutando de estar con ustedes, pero casi no les veo, les invito a bajar de los graderíos y acercarse”.

“Pueblo del Sígsig, buenas noches gracias por recibirme”, se despedía Bunbury, sin embargo su público gritaba Enrique, esto hizo que regrese y brinde en honor a ellos, diciendo voy a romper la Ley seca.

El cantautor regresó cuatro veces por el llamado del publico, y al final cantó La chispa adecuada, aplaudió, hizo la venia y se fue diciendo “les quiero fue un honor pueblo del Sigsig, hasta siempre”. (MLB)

Entrevista a Enrique Bunbury: “Me entiendo mejor con un nicaragüense que con muchos españoles.”



Hace dos o tres años, en Buenos Aires, un personaje en mitad de la noche nos contaba que él había tocado los tambores en una presentación algo secreta de Enrique Bunbury por Perú. Recuerdo que nos habló de una pelea con tenedores a lo largo de una madrugada. De una silla rota. De viajes por la Selva. Mientras nos pedía cigarros, y nosotros esperábamos no sé qué ni a quién sentados en la calle, confesaba lo genial que había sido, para luego tararear una canción. No recuerdo cuál. No sé si era verdad o mentira lo que decía. En la noche, esas cosas no importan.

Sobre el escenario, Bunbury. Sus movimientos, mezcla de teatro y performance rock, acompañan canciones que se desgarran y apuntan contra otro, muchas veces contra uno mismo. Letras que hablan de lo que fue y pudo ser, de rescates que nadie paga, de espera y calma, de lo irremediable del tiempo. Textos que confiesan fiestas peligrosas y trampas necesarias por América Latina, pero que saben recoger la intimidad de una resaca que no olvida.

Si hay algo sobre lo que nadie discute es la multiplicidad de registros que Enrique Bunbury ha explorado a lo largo de su carrera. Desde el éxito conseguido con Héroes del Silencio, pasando por los discos en solitario, más la placa que grabó junto a Nacho Vegas y las incursiones con Los Chulis, Bunbury ha ido siempre en búsqueda de un sonido, de una textura, de una estética, que lo conforme. Y no ha parado. Ese es uno de sus méritos: el de nunca detenerse. Rescata sonidos que poco se escuchan, y los reproduce con esa voz que juega a la impostura y provocación, a la trampa y al rock.

Enrique Bunbury está de gira presentando su disco Hellville de Luxe, mientras espera la pronta publicación de su próxima placa titulada Las Consecuencias, y se dio una pausa para contestar las preguntas de La Periódica.

Roberto Santander – Martín Abadía

En tus canciones abundan los sonidos latinos. Boleros, rancheras, corridos, etcétera. ¿Qué es lo que te entregan esos sonidos? ¿Desde cuándo escuchas esa música?

Es la música de mi infancia. En mi casa, mi abuela y mi madre no escuchaban rockanrol. Cantaban canciones populares en la cocina, mientras nos preparaban la cena. Esos son los sonidos de mi niñez: boleros, copla, tangos, rancheras… Posteriormente, hacia el 95-96 inicié un camino de vuelta volviendo a enamorarme de ese repertorio. Recuerdo la gira de Avalancha, en la que Aterciopelados nos acompañó de teloneros, tocando en habitaciones con Andrea y Héctor, repasando un cancionero inabarcable.

Siempre se ha tratado los géneros que antes mencioné como géneros menores, muy alejados del rock. Algunas de tus canciones –pienso en las de El Viaje a Ninguna Parte, por ejemplo- intentan romper ese prejuicio, como si no existieran jerarquías entre los estilos de música. ¿Compartes la opinión?

Para mí, no hay género mayor, ni menor. En todo caso, creo que el blues, las rancheras, el country, los tangos, el bluegrass, el bolero, el honky tonk, la cumbia, el rockanrol… todo, es canción popular. Canciones para el pueblo, para que las cante, para curar las penas y celebrar alegrías.

Al parecer te gusta Sudamérica. De hecho, has realizado largos viajes por acá, quedándote en estos lugares. ¿Qué es lo que tiene Sudamérica o Centroamérica que no te entregue España? ¿Qué encuentras acá?

Pienso que España ha olvidado quién es, en su afán por no quedarse en el tren de cola de Europa, por buscar una modernización sin respetar su cultura, su pasado y su carácter. En Latinoamérica encuentro otras culturas, sí, pero siento de forma más profunda la despersonalización que ha sufrido mi país. Me entiendo mejor con un nicaragüense que con muchos españoles. Me apena, pero es así.

Cuentas en tu libro de Conversaciones que no guardas los mejores recuerdos de Santiago de Chile por tu experiencia con Héroes del Silencio teloneando a Iron Maiden. ¿Qué esperas de este concierto?
Guardo muy buenos recuerdos de Chile. Obviamente de ese concierto no. Aún así recuerdo el trato de Iron Maiden con mucho cariño. Y las fiestas nocturnas por Santiago, y conversaciones literarias en cafés y paseos por los Andes… Tengo una deuda pendiente con Chile, pero sé que el concierto próximo va a ser un hermoso reencuentro. Nosotros lo esparamos con ganas y, sabemos que muchos hermanos chilenos nos esperan desde hace tiempo.

¿Hay planes de otro disco junto a Nacho Vegas? ¿Por qué nunca hicieron una gira por Sudamérica?

No hicimos gira. Sólo tocamos en Barcelona y en Ciudad de México. En aquel momento no tenía muchas fuerzas para embarcarme en un tour y unos pocos shows fueron suficientes. Por otro lado, no descarto volver a trabajar con Nacho Vegas. Creo que hicimos un buen disco y que podemos hacer un mejor trabajo en el futuro. Actualmente es complicado, pero, personalmente, me encantaría volver a grabar un Bunbury-Vegas.

Uno de los proyectos que tienes es el de laEditorial Chorrito de Plata, donde publicas poesía, generalmente de jóvenes. ¿Qué criteriosutilizas para seleccionar a los poetas que publicas?

Actualmente está aparcado, después de tres o cuatro años de actividad y una docena de títulos publicados. Queremos hacer un replanteamiento que nos ayude a internacionalizar el proyecto y adaptarnos a nuevos métodos de distribución.

¿Tienes pensado volver a realizar un proyectosimilar al “Una Noche Con Panero”? ¿Algún otro poeta que te gustaría musicalizar?

En principio no. Ahora estoy con la gira de “Hellville…” que durará hasta prácticamente Diciembre. Antes saldrá mi nuevo álbum, “Las Consecuencias”, y el año que viene tengo un par de proyectos discográficos cara a EEUU y Europa, principalmente. Va a ser un año emocionante, y no puedo añadir más leña al fuego.

En “Hay muy poca gente”, canción del Hellvile de luxe cantas “las palabras no sirven para nada y empiezo a pensar que en realidad hay muy poca gente”. Tomando como base eso, y pensando en estos tiempos, ¿cuál es la utilidad que le ves a una canción en el mundo de hoy? ¿Hay muy poca gente?

Nunca pensé en la música como un utensilio. En todo caso, lo sería para el alma, que es muy particular y personal. Creo que la música puede sanar. Una canción puede ayudar en momentos difíciles y puede acompañar en celebraciones. No más. Ni menos.

Pronto publicarás un nuevo disco que se llamará “Las Consecuencias”. ¿Qué diferencia tiene con tu disco anterior? ¿Son canciones que aparecieron después del Hellville de luxe o hay algunas que no entraron en esa placa y tenías guardadas?

Inmediatamente después de grabar “Hellville de Luxe”, fuimos al Puerto Santa María, en el sur de España, donde vivo y nos metimos en el estudio que tiene ahí Paco Loco, productor de la escena independiente española. Ahí hicimos algunas pruebas de sonido y búsqueda cara a un próximo disco. Posteriormente, empecé la gira de “Hellville…” y fui recopilando material para ese hipotético álbum. Durante la gira americana mostré canciones a Ramón Gacías, mi baterista y mano derecha. Le pregunté: “Yo creo que esto tiene una forma propia y parece un disco muy especial. Qué te parece?”. Coincidimos en que había que aprovechar el momento óptimo de la banda, engrasada por la gira y en plena forma. Volvimos a España y nos encerramos un par de meses en Figueres en Musiclan, los estudios donde grabo casi todo desde hace diez años. De ahí surgió “Las Consecuencias”, un disco nocturno, de cierre y apertura de un nuevo ciclo en mi carrera. Creo que es uno de los buenos. Ustedes confirmarán o me negarán en cuanto lo escuchen.

Por último, Enrique, ¿qué música estás escuchando? ¿Algún grupo que recomendar?

Me gusta mucho Micah P. Hinson, Ximena Sariñana, Lasha de Sela, Bonnie Prince Billie, Bill Callahan, Conor Oberst, Felice Brothers, Dr. Dog, Quique González, Nacho Vegas, Alain Toussaint, Jesse Sykes & the Sweet Hereafter, Karen Dalton, Lucinda Williams, Rambli´Jack Elliot, y el blues del Delta de los 30.

viernes, 9 de octubre de 2009

Enrique Bunbury se presenta en Quito después de más de una década





Quito, 9 oct (EFE).- El cantante español Enrique Bunbury, vocalista de la desaparecida banda Héroes del Silencio, se presentó anoche en Quito más de una década después de su primera visita, en un concierto en el que repasó las canciones más emblemáticas de su carrera como solista.


Ante un repleto Teatro del Ágora, en la Casa de la Cultura, Bunbury dio la bienvenida "al club de los imposibles" a unas 4.000 personas, a quienes dedicó más de dos horas de un espectáculo cargado de rock and roll.

El concierto en la capital ecuatoriana forma parte de la última etapa de su gira "Hellville de Tour", que le llevará a diferentes rincones de Latinoamérica y en la que presenta su último album, que ha vendido hasta la fecha más de 150.000 copias y ha conseguido el disco de oro en España y México.

Además de tocar temas de ese último trabajo, "Hellville de Luxe", Bunbury hizo un recorrido por sus primeros discos como solista e incluso cantó algunos temas de la mítica banda de rock español como "La herida" o "La chispa adecuada", éxito con el que finalizó el recital.

Llegado desde San José de Costa Rica y después de pasar por Guatemala y varios enclaves mexicanos, Bunbury fue recibido por unos emocionados quiteños, que no dejaron de corear sus canciones y le hicieron salir al escenario en tres ocasiones.

Tras la cita de hoy, el cantante se presentará en Sigsig, en la provincia ecuatoriana de Cuenca, y seguirá su gira por Colombia, Perú, Bolivia, Chile y Argentina.

Completará su agenda en noviembre con actuaciones en Estados Unidos, en concreto en Los Ángeles, San Diego y San Francisco.

Se estima que, cuando finalice su gira "Hellville de Tour", esta habrá sido presenciada por más de medio millón de personas.

Tras su paso por distintas bandas, Enrique Ortiz de Landázuri Izarduy, conocido como Bunbury, alcanzó el éxito en los años ochenta con el grupo Héroes del Silencio, que se disolvió en 1996.

jueves, 8 de octubre de 2009

‘HELVILLE DE TOUR’ NOMINADO A LA MEJOR GIRA DEL AÑO EN LOS PREMIOS 40 PRINCIPALES


Hoy se ha dado a conocer en rueda de prensa los nominados a los premios 40 principales 2009, en los cuales Bunbury ha obtenido una nominación a la mejor gira del año para ‘Hellville de Tour 08-09’. La gira, que supone la presentación de su último álbum, ‘Helville de Luxe’, y a la que han asistido más de medio millón de personas sigue presentándose por el continente americano.

El tour comenzó en Zaragoza el 6 de Septiembre de 2008, y finalizará en tierras americanas a mediados de Noviembre.

Puedes votar aquí: http://www.los40.com/premios-40-principales/

miércoles, 7 de octubre de 2009

ENTREVISTA A ENRIQUE BUNBURY



Lo prometido ha de ser cumplido, Prueba de Sonido se da el enorme placer de compartir con ustedes esta entrevista vía mail que Enrique Bunbury tuvo la cordialidad de contestar a solo días de pisar suelo cordobés.

Ya estas próximo a desembarcar nuevamente en esta ciudad, la ultima vez viniste a presentar “El Viaje a Ninguna Parte”, ahora con disco y banda nueva ¿Qué puede esperar el publico cordobés del show que vas a ofrecer?

Tenemos muchas ganas de volver a Córdoba, donde siempre fui muy bien recibido. Tenemos un nuevo álbum que enseñarles (”Hellville de Luxe”), una nueva banda, que después de más de un año girando está en su mejor momento y un repertorio de canciones con nuevos arreglos de acuerdo a las características de la nueva formación. Estamos haciendo rockanrol hispano, mediterráneo, latino, bastardo.

En repetidas ocasiones, y en letras de tus discos, remarcaste un amor por viajar lejos de tu hogar, en particular se nota que tenes a Latinoamérica como un lugar especial para ti y eso te hace muy querido y respetado por estos lados ¿Qué es lo que hace que sientas que “el sur sea tu norte”?

Siempre he sentido debilidad por los países al sur de los Pirineos, en África, Asia o América. No sé cual es la razón. Sé como me siento cuando viajo por estos continentes y lo que recibo de su gente y su cultura. ¿Son la reserva espiritual a un mundo vendido al mejor postor, al capitalismo desaforado? ¿Creo que en muchos países en estos continentes encuentro un equilibrio entre la tradición y el progreso más fascinante que la que encuentro en mi propio país, que olvidó las raíces de su cultura en su obsesión por pertenecer a una Europa sajona. Quizás todo esto que acabo de explicar no tenga nada que ver y, simplemente me gusta la gran naturaleza, la comida y la música.

En el videoclip de “Irremediablemente Cotidiano” se pueden apreciar imágenes referidas al “estar de gira”, a lo que es salir a escena ante tu público, ¿Te gusta “estar en la carretera”? ¿Disfrutas de salir de gira como en tus comienzos?

Me encanta la vida nómada. Soy vagabundo, un caracol que viaja con su casa y su familia de un lugar a otro, buscando dónde desarrollar su profesión de la forma más digna y emocionante posible. No entiendo mi oficio sin el directo. Es bello componer canciones, grabarlas e incluso, en algunos -pocos- casos explicarte delante de la prensa, pero lo que me resulta más emocionante es subirme a un escenario e interpretar canciones cada noche, intentando llevar un poco de alegría o reflexión a diferentes pueblos y ciudades. Disfruto cada día más. Creo que no se puede comparar lo duro y complicado que era todo hace veinte años. No existía un circuito ni en España, ni en Latinoamérica, ni en EEUU comparable con el que existe a día de hoy. Afortunadamente, tanto promotores como locales han mejorado mucho y, no hace falta que te cuente en qué tipo de camerinos teníamos que cambiarnos, ni qué instalaciones eléctricas tenían algunos locales, ni qué medios de locomoción nos facilitaban en determinados países… y cómo trataban los gringos a los latinos, tanto a público, como a bandas, como a técnicos, cuando tocábamos en EEUU!!!

¿Cómo describirías el sonido de la banda hoy? ¿En qué está inspirado?

Es difícil definir el sonido sin escucharlo. Obviamente, desde aquí os invito a todos a que nos vean en vivo. La banda intenta ser un cúmulo de influencias acumuladas a lo largo de los años Por un lado, el Rockanrol, que es la base de todo lo que he hecho desde el 86 hasta el día de hoy; por otro lado, el Mediterráneo, lo Latino, la Canción Popular y la música Fronteriza y Bastarda; y, los textos, buscando mezclar la literatura con la poética popular.

En la Ciudad de Córdoba hay muchas bandas y de diferentes estilos que están girando por la escena hace tiempo con muy poco apoyo y casi nada de difusión por parte de los medios. ¿Qué consejos podés darle a estos chicos que la luchan día a día y hacen su camino sin ningún tipo de apoyo?

Me gustaría mandarles desde aquí todo mi apoyo y mi respeto. El Rock pertenece a la barricada. Hemos tenido momentos con suerte en los que medios de comunicación y compañías disqueras miraron hacia lo que hacían las bandas, con curiosidad e interés. Mi percepción, es que actualmente, no es así. Nuestro lugar está encima de un escenario y en el local de ensayo, componiendo canciones e intentando hacernos con un sonido propio, único, personal. Mi único consejo válido sería: no imiten y aguanten!!! Creo que a diferencia del Pop, el Rockanrol es oficio de supervivencia.

Entre todas las influencias musicales que ya comentaste a lo largo de toda tu carrera ¿Cuáles bandas o artistas argentinos son los que te sentás a escuchar en la tranquilidad de tu hogar?

Hay música fascinante en todos los países, anglos, latinos, africanos… En Argentina siempre hubo mucha tradición y no seré yo quien les descubra su propia música. Por supuesto escuché a Charly García, Spinetta, Fito Páez, Andrés Calamaro y Ceratti con atención. También el folklore, el tango, Atahualpa, las chacareras… Y algunas nuevas bandas y no tan nuevas como Babasónicos o Lisandro Aristimuño.

DIEZ PREGUNTAS A ENRIQUE BUNBURY



El ex cantante de Héroes del Silencio habló con RS antes de su regreso a la Argentina: ofrecerá un recital en el Luna Park el 31 de octubre.

Artista de culto y popular: más allá del mito de los Héroes del Silencio, la carrera solista de Enrique Bunbury posee fanáticos irresductibles, que celebrarán su vuelta a la Argentina el próximo 31 de octubre en el Luna Park. Y antes de su concierto, vía correo electrónico, el frontman aceptó contestar una serie de preguntas por parte de RS. Aquí, sus respuestas.

-Tu madre era fan de Raphael y viste muchos de sus shows, ¿es así?
-Sí, mi madre, como la mayoría de las madres españolas de la gente de mi edad, en algún momento disfrutó de las canciones de Raphael. Conocí a Raphael a raíz de su versión de "Maldito Duende": he asistido a algunos de sus shows desde entonces. Es un mito de la música latina y tratarlo y componer canciones para él ha sido una experiencia fantástica que sé valorar como se merece.

-¿Fue difícil conformar una nueva banda luego de la disolución de El Huracán Ambulante?
-Desde luego. Con El Huracán Ambulante conseguimos un sonido único y personal. Es cierto: fue luego de ocho años de giras interminables y grabaciones importantes. Pensar en un nuevo grupo se me hizo cuesta arriba. Mezclé músicos con larga carrera profesional, como Jordi Mena (Escalones) y Jorge Rebenaque (Los Rebeldes), con otros de las nuevas generaciones, como Álvaro Suite (Lovely Lord) y Robert Castellanos, quienes aportaran savia nueva y renovada. La bisagra entre ellos es Ramón Gacías, que es el único miembro de El Huracán... que continúa conmigo; es mi hombre de confianza. Ahora, tras más de un año girando con la banda, se puede decir que empezamos a tener algo poderoso en el escenario; aunque creo que lo mejor está por llegar. Ya hemos grabado dos discos juntos: Hellville de Luxe y Las Consecuencias. Formar una banda seria no es cosa que se consiga de la noche a la mañana.

-¿Qué esperas de tu show en Argentina?
-Bueno, tocar en Luna Park es un honor y un acontecimiento histórico en mi carrera. Espero estar a la altura. Todavía no sé que tocaremos. Voy cambiando el set. Elijo unas veinticinco canciones entre unas cincuenta que llevamos preparadas. Eso nos permite hacer shows diferentes dependiendo de la sala, el país y el estado de ánimo.

-Gustavo Cerati le confesó a un diario argentino que el regreso de Soda Stereo "fue un calvario", ¿sentiste algo de eso en los conciertos de la reunión de Héroes del Silencio en 2007?
-Entiendo perfectamente a Cerati. En más de un sentido existen paralelismos entre su carrera y la mía. (Ndr: cumplen años el mismo día). Ambos formamos parte de grupos históricos que recorrimos América de punta a punta, con mucho éxito y vendiendo millones de discos. Las bandas se separaron más o menos por la misma época; ambos continuamos en solitario contra viento y marea experimentando con nuestro sonido y no poniéndolo fácil a los fans. Incluso volvimos ambos en 2007, con gira de reunión con nuestras bandas madre. No sé cuantos conciertos realizó Soda Stereo en su tour de retorno; nosotros sólo hicimos diez: fuimos muy conscientes de que alargar el adiós podría resultar un calvario. La escasez de shows nos hizo disfrutar. Estoy seguro de que si en vez de diez, hubieran sido más, sería yo quien diga esas palabras.

-He leído comentar a tus fans algo así como "la vida estilo Bunbury", ¿podés definirlo?
-No tengo idea a qué se refieren o a qué te refieres tú con la pregunta. ¿Mi estilo de vida? Compongo canciones, las grabo y las interpreto en directo. A veces hago alguna entrevista, pocas. O algún video-clip: ¡aburrido! En mi vida privada, viajo, leo y buceo. ¡No sé qué es eso del estilo de vida Bunbury! ¡Vamos!, lo normal para un perro.

-Hace poco debiste responder a una acusación de plagio, ¿las nuevas formas de oír música condicionan más que antes al artista?
-Tuve que responder a una acusación realizada por algún medio de comunicación. En España existen tribunales, organismos yleyes muy explícitas que regulan ese tema: diferencian claramentequé es un plagio y qué no. En la época de los blogs y los foros la prensa acusadora tiene permitido tirar la piedra y esconder la mano, pero nadie pide perdón.

-¿Es verdad que ibas a ser telonero de Dylan cuando estuvo de girapor España en 2005? ¿Tenés la fantasía de ser telonero de Bob?
-Nunca me lo pidieron. Hubo una posibilidad, cuando Amaral estuvo taloneando a Dylan durante su gira del 2003, 2004 o 2005, no recuerdo bien. Juan Aguirre, su guitarrista, tuvo un problema en su mano y casi cancelan su participación. El promotor de Dylan me preguntó si podía montar algo rápido en caso de que no pudieran seguir. Pero no hubo caso: Eva Amaral continuó los shows cantando con su acústica. No es ninguna fantasía. No le veo una gracia especial a ser telonero de tus ídolos. Yo me contento con ir a sus conciertos y disfrutarlos como público. Las condiciones para tocar en shows de ese tipo normalmente no son demasiado buenas.

-¿Cómo es tu relación con Phil Manzanera, productor de muchos de sus discos?
-Phil es mi maestro y mentor. He grabado ya cuatro álbumes con él: Senderos de traición y El espíritu del vino con los Héroes, y Radical sonora y Hellville de Luxe como solista. Todo lo que sé de producción y del trabajo en estudio se lo debo a sus enseñanzas. Desde que tuvimos nuestro primer encuentro en 1989 hasta hoy, puedo hablar de Phil como un amigo al que he consultado muchas de las decisiones importantes de mi vida.

-¿Qué estás leyendo ahora?
-Dependiendo de la época del año y de mi actividad me inclino por un tipo de lectura. Ahora, como estoy de gira, estoy con las Confesiones de Tolstoi y la biografía de Keith Richards. Es material ideal para la ruta y los aeropuertos internacionales.

-El título Hellville de Luxe hace referencia a tu casa-estudio en El Puerto de Santa María: ¿Podés resumir cómo es vivir en el mismo lugar dónde se trabaja?
-Mi vida es lo suficientemente nómada como para decirte que sí o que no dependiendo de cuando me preguntes. Hoy estoy en Chiapas.

lunes, 5 de octubre de 2009

Enrique Bunbury lideró una noche de rock



Músico español se presentó el sábado ante un Palacio de los Deportes bastante concurrido.

Recorrido La gira Hellville de Tour llevo a ticos y extranjeros por un recorrido de los temas más populares del artista y algo de su pasado

Tres veces tuvo que volver al escenario el español Enrique Bunbury ante los gritos de sus fans que no lo dejaban abandonar el escenario la noche del sábado en Heredia.

El intérprete de Salomé se presentó en el Palacio de los Deportes como parte de su gira Hellville de Tour 2009 con la que recorre Latinoamérica en estos días.

Los seguidores de Bunbury llenaron casi en su totalidad el recinto y durante la espera gritaban en coro: “Enriiiique, Enriiique!” Muchos vestían camisetas de giras anteriores del artista, mientras que otros desempolvaron aquellas que tenían el símbolo de los Héroes del Silencio.

A las 8:30 p. m. se apagaron las luces y se desató un grito ensordecedor. Dos pantallas ubicadas al fondo del escenario mostraron una vistosa producción audiovisual y confirmaron que el show iba a comenzar.
La banda del español tomó su lugar y luego de una breve introducción apareció imponente Bunbury vestido completamente de negro, con anteojos oscuros, sombrero vaquero negro y botas rojas.

Descarga. Los primeros temas que interpretó Bunbury fueron El club de los imposibles y La señorita hermafrodita , seguidos por Hay muy poca gente y Bujías para el dolor , ambos de su más reciente producción Hellville de Luxe .

El músico señalaba a la gente que no le quitaba los ojos, ya fuera desde las graderías o en la parte inferior.

Con su gesto provocaba aún más gritos y saltos.

El pedestal del micrófono tenía 24 pequeñas calaveras rojas y la base era sostenida por una calavera más grande, ubicada en el centro de una tarima circular, eje de acción del intérprete y sus músicos.

Entre el público se veían varias banderas de países como Honduras, Panamá y, por supuesto, Costa Rica. Víctor Guardiola, un joven hondureño, vino para demostrarle su admiración a uno de sus ídolos y para gozar con su música.

Él contó que, junto con una amiga costarricense, ha seguido a Bunbury por varios escenarios.

“Hermanos y hermanas de San José de Costa Rica, es un verdadero placer estar con ustedes de nuevo”, dijo Bunbury. “Queremos una noche de rock and roll, no sé ustedes”, agregó, y todos lo apoyaron.

Luego rectificó su afirmación al recordar que el lugar donde estaba era en Heredia y no en la capital.

El desfile de temas continuó y en Solo si me perdonas, de su álbum Pequeño (1999), el público se desgalilló cantando. Bunbury les puso el micrófono y después hasta les aplaudió. Ellos también aplaudieron. Fue puro amor entre ambos.

El espectáculo se destacó por su colorido montaje, el buen desempeño de la banda y la presencia histriónica del cantante, quien realizó cuatro cambios de vestuario, uno de ellos incluyó una boa de plumas negras alrededor de su cuello.

De su época al frente de Héroes del Silencio, interpretó La herida en una versión más suave.
Otros temas fueron Alicia, Infinito y El hombre delgado que no flaqueará jamás. Ya para este momento, la promesa de una noche de rock era toda una realidad.

A las 10:05 p. m., después de Lady Blue, en versión más roquera, el español hizo su primer intento por despedirse del público con un: “Muchas gracias, no se olviden de nosotros, hasta siempre”, pero el público tenía otros planes.

Tras los gritos de “¡otra, otra!”, Bunbury y su banda regresaron para tocar tres más, luego otros tres más y el cierre vendría con dos canciones insignes de su carrera.

El viento a favor y La chispa adecuada, de Héroes del Silencio. “Ustedes son el viento a favor”, le dijo a la gente tras la primera y, luego del cierre, le tiró un beso con su mano para luego desaparecer.

Enrique Bunbury deleitó anoche a sus fans durante casi dos horas y media en Heredia




Complacidos. Así se fueron los seguidores del músico español Enrique Bunbury quien anoche presentó en nuestro país su más reciente gira llamada Hellville Tour 2009.

A las 8:30 p. m. se apagaron las luces del Palacio de los Deportes en Heredia, dando rienda suelta a una ensordecedora gritería.

Dos pantallas de video al fondo del escenario le confirmaron al público que abarrotó el lugar, que el concierto estaba por empezar.

Los músicos del español aparecieron en el escenario y unos minutos después llegó él. Vestido completamente de negro con anteojos oscuros, sombrero negro de vaquero y zapatos rojos brillantes, Bunbury fue recibido como un grande.

El club de los imposibles y La señorita hermafrodita fueron los temas con los que inició el repertorio de dos horas y veinte minutos.

A continuación sonaron Hay muy poca gente y Bujías para el dolor, dos canciones de su más reciente álbum llamado Hellville de Luxe.

Luego de Solo si me perdonas y Doscientos huesos y un collar de calaveras llegó el primer cambio de atuendo.

Bunbury regresó al escenario con una camisa roja con estrellas negras y una boa negra para cantar Sácame de aquí, un extracto de su álbum Flamingos , El extranjero , Contar contigo , La herida (tema de Héroes del Silencio), Alicia (Expulsada del país de las maravillas) e Infinito.

Los presentes en el recinto herediano demostraron su calidad de fanáticos al corear palabra por palabra cada uno de los temas, lo cual fue reconocido por el propio intérprete, quien les prestaba el micrófono y hasta les aplaudía.

El tercer set estuvo encabezado por uno de los sencillos del Hellville , El hombre delgado que no flaqueará jamás , que también demostró ser una de las nuevas favoritas de los espectadores. A este le siguieron Si, El rescate, Apuesta por el rock and roll y Lady Blue en una versión más roquera.

Ya eran las 10:05 p. m. y Bunbury aprovechó para despedirse del público, tirarle besos y gritarle: “hasta siempre”, pero la gente no lo dejaría ir así no más.

De inmediato se escuchó el grito de: ¡otra, otra! y el artista y su banda volvieron para interpretar Que tengas suertecita, No fue bueno y Al final, una de las más solicitadas de la noche.

Luego volvió a desaparecer, sin dejar de despedirse, pero todavía no había llegado el final. El público quería más y Bunbury tenía más para dar. Volvió a salir para cantar tres temas más: No me llames cariño, El jinete y Canto.

Un nuevo momento de despedida llegó y los más apurados empezaron a abandonar el Palacio, sin embargo, los más fieles no se movieron de su lugar y con gritos y silbidos no dejaban de invocar al español cantando: “¡Enriiiique, Enriiique!

Su voz fue escuchada y para sorpresa de algunos, volvió a emerger con su delgada figura para tocar dos temas más: Viento a favor, uno de sus temas más populares y que fue festejado con gritos y saltos y el gran cierre a cargo de La chispa adecuada, tema insigne de sus días al frente de Héroes del Silencio.

Tras casi dos horas y media de un enérgico show, ahora sí había llegado el final y todos empezaron a abandonar el lugar con una gran sonrisa en sus bocas, como sucede cuando se ha cultivado un hermoso recuerdo.

Entrevista a Bunbury: “Una canción es el mejor lugar donde vivir”



El artista español incluyó Costa Rica en su exitosa gira americana. Bunbury anuncia una pronta incursión en el mundo del cine como productor. Además de hablar de su carrera, el “aragonés errante” nos da su visión sobre el mundo y el continente americano. Un escéptico irredento, un genio encima de los escenarios.

Hace años leí que usted era “una víctima de Elvis”. Aparte del rey, ¿cuáles han sido sus grandes verdugos en el mundo de la música?

The Beatles, Rolling Stones, David Bowie, Bob Dylan, Tom Waits, Nick Cave, Van Morrison, Roberto Goyeneche, José Alfredo Jiménez...

“Ciudadano del mundo entero, a Zaragoza llevo en mi corazón…” ¿Sigue siendo Zaragoza su rincón? ¿Cuál es su “lugar en el mundo”?

Salí de Zaragoza hace unos años. Mis padres todavía viven ahí. Supongo que ser el lugar donde nací, hace que mis sentimientos hacia la ciudad sean profundos. Actualmente, mi casa está allí donde dejo el sombrero. Igual que mi patria son mis zapatos y, una canción, el mejor lugar donde vivir.

Ya se ha aventurado también en el mundo de la literatura a través de “Chorrito de plata” (su editorial para poesía) o del álbum de homenaje a Panero. ¿Tiene pensada para el futuro alguna incursión en el mundo del cine?

Sí. Es posible que el año que viene, me introduzca un poquito en el mundo del cine, en la faceta de productor. Pero es un proyecto que, aunque está bastante avanzado, todavía no se puede confirmar. No da buena suerte.

¿Su próximo disco serán colaboraciones tipo “El tiempo de las cerezas” o “Bushido” o seguirá con la senda en solitario?

Mi próximo disco, que está a punto de salir: “Las Consecuencias”, es un disco en solitario. Muy recomendable, creo. Es un tour de force musical: intimista, acústico, con una sección de cuerda muy hermosa.

¿“Hellville de Tour” está siendo su mejor gira? ¿Cuál ha sido la más divertida?

He hecho unas cuantas giras en los últimos 23 años. Es difícil elegir una. Personalmente estoy disfrutando mucho esta, pero recuerdo especialmente las de “Flamingos” y “Senderos de Traición”. Evidentemente creo que es de las más potentes.

Tras la gira de 2007. ¿Héroes del Silencio están definitivamente enterrados?

Claro.

El panorama musical español, ¿está hoy mejor o peor que hace una década? ¿Y el latinoamericano? ¿Existe talento o los realities musicales lo están destruyendo?

Siempre hay talentos interesantes emergentes, tanto en España como en Latinoamérica, como en Estados Unidos. Los realities son una cosa y la música otra. Creo que no es importante el que tanto reality haya apartado la mirada de los medios de comunicación. Al final, el talento es el talento, puede surgir de los lugares más insospechados. Lo único realmente importante es enfocar bien la mirada hacia el lugar adecuado.

¿Se sintió víctima de una cacería el año pasado con toda la polémica que se montó a su alrededor por el tema de “El hombre delgado…”? (fue vapuleado por la prensa española por utilizar una frase de un poema de Pedro Casariego)

Sí y no. Hubo un día que no entendía nada. Pasada una semana, sabía que el hambre de depredación de la prensa, encontraría otra víctima, y otra, y otra, y otra… Y así sucesivamente...

“Todos lo haremos mejor en el futuro…” ¿Exceso de optimismo o la sabiduría que dan los años?

Ironía. Es una canción ecologista, sobre la madre tierra. En realidad no creo en la capacidad del ser humano para hacer el bien. Se le da mejor destruir. A la vista está.

¿Cuál ha sido su mejor viaje? Centroamérica está muy presente en “El viaje a ninguna parte”, ¿Su rincón favorito de nuestros países?

La India, Vietnam, Marruecos, Nicaragua… Centroamérica me encanta en su totalidad. Algunos países los conozco mejor que otros, pero es solo cuestión de tiempo. Costa Rica la he visitado a menudo, y tengo lugares magníficos todavía por explorar.

¿Viaja mejor sin brújula y sin mapa?

Me gustan los mapas y las brújulas. Simplemente, ocurre, que los pierdo a menudo.

¿Cuál es su visión sobre la deriva política de Latinoamérica desde la irrupción de Chávez y la llegada generalizada de los gobiernos de izquierda?

Creo principalmente en la libertad. Descreo de los gobiernos. No tengo una fe especial ni en la democracia, ni en el socialismo. Creo que todos mienten como bellacos. El poder corrompe: mucho poder, corrompe mucho. Mi escepticismo no es ni irónico, ni sarcástico: es triste. He conocido a algunos mandatarios europeos y latinoamericanos y, son todos, de izquierdas y de derechas, absolutamente lo mismo: políticos. Me avergüenzo de pertenecer a la misma especie que ellos.

¿Ve una salida a la crisis hondureña?

Claro, si se considera una salida a que los medios de comunicación consideren que ya no es un conflicto y que pasa a ser un país dentro del orden mundial. Ahora, si consideramos que los conflictos ni empiezan, ni acaban, sino que solo se habla de ellos o no, creo que la pregunta es una tautología.

¿Es optimista respecto a un cambio de rumbo significativo Estados Unidos con Obama?

Creo que Obama, es un demócrata, que en Estados Unidos, significa algo más que ser un republicano. No creo que el partido demócrata sea la panacea del establishment mundial, para nada. Clinton, Carter, Kennedy… Solo tienen mejor prensa que Reagan, Bush, Bush jr… No han sido ni mejores ni peores para América Latina, ni para el resto del mundo. Hoy Obama habla de Afganistán como si fuera una guerra que nos incumbe a todos. ¿Les suena a algo?

UN ZARPAZO AL CORAZÓN DE BUNBURY



Enrique Bunbury se reencontró con los chapines en una velada íntima y emotiva.

La conmoción por recibir al artista español que ha hecho de Guatemala su segunda casa era evidente en los 4 mil seguidores que se dieron cita, desde tempranas horas del jueves, en el Domo de la zona 13. Aunque la acústica del lugar no es la mejor para este tipo de eventos, el concierto de Enrique Bunbury se desarrolló entre una atmósfera de íntimos viejos amigos, en la que cada canción interpretada fue acompañada por los asistentes.

Las luces se apagaron cuando faltaba un cuarto para las nueve de la noche, momento en el que los gritos eufóricos de los fanáticos recibieron a los músicos que viajan con Bunbury, en el Hellville de Luxe Tour. El club de los imposibles fue el primero de los más de 25 temas interpretados por el español, durante una noche llena de interacción con el público, vítores y aplausos.

Aunque en la última década Bunbury ha realizado un concierto casi cada dos años en Guatemala, él aseguró que la razón de sus frecuentes visitas al país es porque aquí está su segundo hogar. La declaración fue recibida con evidente emoción y gritos por parte de un grupo de seguidores, que demostró en repetidas ocasiones su cariño hacia el extranjero.

Reinvención en repertorio
La razón principal que trajo a Bunbury a Guatemala fue la promoción de su más reciente material discográfico Hellville de Luxe, pues, según el cantante, la evolución es una necesidad para todos los artistas.
Luego de recordar la época como vocalista de Héroes del Silencio y los siguientes años como solista, Bunbury dedicó el tema Porque las cosas cambian a todos aquellos que insisten en que los tiempos pasados siempre son mejores. Esa canción, junto a El hombre delgado que no flaqueará jamás, Bujías para el dolor y Hay muy poca gente, que también fueron interpretados, se desprenden de su nuevo disco.

El desplazamiento del cantante sobre el escenario se convirtió en uno de los elementos característicos de su espectáculo. Esa constante contrastó con las nuevas versiones de temas clásicos que no faltaron en el repertorio, como La Herida, reinterpretada en tango, o Lady blue con un carácter más roquero.

El que es, vuelve
Más de una vez se tuvo la impresión de que el concierto había llegado a su fin. Sin embargo, después de la segunda ocasión en la que el cantante se despidió de su público, los asistentes comprendieron que todavía había Bunbury para rato. “Aquí podemos seguir hasta mañana, porque no tenemos prisa alguna”, expresó en uno de sus aplaudidos retornos al escenario.

Uno de los momentos que crearon un ambiente íntimo fue antes de cantar Sí; Bunbury se sentó en medio del escenario y bebió una copa de vino, acompañado de un solo melancólico en el piano. El rescate, Alicia, Infinito, La apuesta por el rock and roll, Que tengas suertecita, La trampa, Y al final, El Jinete y Sácame de aquí, también formaron parte del programa musical.

El desenlace del espectáculo llegó al filo de las once de la noche, con la interpretación de La chispa adecuada en una versión acústica y más palabras de cariño del español hacia los guatemaltecos que se mostraron satisfechos al dejar el recinto.
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